El interior de La Pitchounette es un verdadero refugio para parejas que buscan tranquilidad, calidez y autenticidad. Cada espacio ha sido diseñado para crear un ambiente íntimo, suave y relajante — el lugar perfecto para reencontrarse en plena montaña.
La antigua granja de granito y pizarra fue restaurada con un profundo respeto por su historia. En la planta baja, donde antiguamente se encontraban las vacas, hoy se abre un amplio salón luminoso con una cocina artesanal y una zona de estar acogedora donde la piedra, la madera y la luz natural se combinan en perfecta armonía.
En la planta superior, donde antes se almacenaba el heno, descubrirá un dormitorio acogedor con su baño privado. Las vigas antiguas, la calidez de la madera y el espíritu del pasado otorgan a esta estancia un encanto único que invita naturalmente al descanso y la serenidad.
Hemos equipado la casa exclusivamente con materiales locales y muebles completamente hechos a mano. Los muebles de cocina en madera de cerezo proceden de los bosques cercanos. El cama fue tallada en el tronco de un gran roble y conserva en su cabecero un auténtico nido de pájaro, un detalle poético y excepcional que recuerda las generaciones que habitaron este lugar.
Aquí, cada objeto, cada aroma a madera y cada rayo de luz filtrado por la piedra cuentan una historia. Un interior sencillo pero profundamente vivo, pensado para ofrecerle una estancia única, cálida e inspiradora.